miércoles, 23 de octubre de 2013

MENINGITIS MENINGOCÓCICA





La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la meningitis meningocócica como una infección bacteriana grave de las membranas que rodean el cerebro y la médula que puede causar daños cerebrales y es mortal en la mitad de los casos no tratados.
Originada por la bacteria Neisseria meningitidis —de la que se han identificado 12 serogrupos— encuentra ‘acomodo’ entre un 10 y un 20 por ciento de la población portadora, porcentaje que podría crecer en situaciones epidémicas. Son los más pequeños, entre 0 y 5 años, los que mayor riesgo corren de contraer la enfermedad meningocócica invasiva (EMI), de elevada letalidad y rápida progresión clínica.
Sus síntomas más frecuentes: rigidez de nuca, fiebre elevada, fotosensibilidad, confusión, cefalea y vómitos. Una forma menos frecuente pero aún más grave de enfermedad meningocócica es la septicemia meningocócica, que se caracteriza por una erupción cutánea hemorrágica y colapso circulatorio rápido.
Transmisión
El contagio se transmite, según la OMS, de persona a persona a través de gotículas de las secreciones respiratorias o de la garganta. El modo, por vía respiratoria, al estornudar o toser, a través de un beso, de vajillas y cubiertos compartidos y en los dormitorios colectivos.
Se complica en los más pequeños
Además de ese mayor riesgo de contagio que hemos mencionado, la detección y el diagnóstico de esta enfermedad en la consulta de pediatría es más complicado: «Los signos y síntomas de una meningitis ya instaurada son muy evidentes, sobre todo en niños mayores y adultos, aunque puede ser un poco más complejo en pequeños por debajo de un año, cuando los síntomas no son tan claros», señala el doctor Luis Ortigosa, del Servicio de Pediatría del Hospital Nuestra Señora de la Candelaria de Tenerife y miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría.
La principal dificultad radica en que un niño que presente dolores de cabeza o fiebre puede padecer cualquier síndrome infeccioso, desde una gripe o una faringitis hasta una meningitis en fase incipiente, por ello el doctor Ortigosa recuerda que e estos casos «hay que ser muy cauto y mantener al niño en un periodo de observación, ya que los síntomas más evidentes de la meningitis aparecen al cabo de 12 ó 24 horas».
La vacuna como única salida
Frente a estas cifras, la única salida es la prevención a través de la vacuna y existen varias que permiten controlar la enfermedad: una vacuna conjugada contra los meningococos del grupo A, vacunas conjugadas contra el grupo C, vacunas tetravalentes (grupos A, C, Y y W135) y vacunas a base de polisacáridos meningocócicos. «Además, está la recientemente aprobada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) frente al serogrupo B, hasta ahora la única frente a este tipo de meningococo», señalan los expertos del congreso organizado por Novartis.
Una gran noticia esta protección frente al serogrupo B ya que esta ‘variante’ es en la actualidad la causa más frecuente de meningitis bacteriana y es responsable de 7 de cada 10 casos de meningitis en España.
La nueva vacuna ya ha sido aprobada en países como Italia o Australia, y en España está pendiente de aprobación y, según los expertos reunidos en Gran Canarias, si funciona como se ha comprobado en los estudios realizados hasta la fecha serán capaces de evitar al menos el 70 por ciento de casos de enfermedad por meningococo B.
Nuevos adelantos en el tema...



RUBEÓLA

La rubéola es una enfermedad producida por un virus. Muchos niños no se contagian hasta que son bastante mayores: el 10%-20% de los jóvenes de 20 a 25 años no ha tenido la enfermedad. De hecho, mucha gente pasa una forma tan leve de rubéola, que no llega a diagnosticarse. Actualmente muy pocos niños adquieren la rubéola, ya que la mayoría están vacunados (vacuna trivalente).

La rubéola se disemina "por gotitas", a partir del aliento de una persona infectada se expelen gotas microscópicas que se desplazan por el aire y alcanzan a una persona sana. Las gotas que contienen el virus se depositan en la boca, la garganta y la nariz, desde donde se diseminan al resto del organismo.
Aparece una erupción de diminutas manchas rosadas. Suele comenzar detrás de las orejas, desde donde se extiende por todo el cuerpo. La erupción cambia casi de hora en hora y desaparece en dos o tres días, sin tratamiento. Antes de que aparezca la erupción, el paciente puede notar un resfriado leve y/o inflamación de los ganglios del cuello o de la base de cráneo. El periodo entre el contagio y la aparición de rubéola (periodo de incubación) suele ser largo (entre dos y tres semanas).
La rubéola no requiere ningún tratamiento especial (exceptuando, quizás, algún día de reposo en cama). Sin embargo, debe tenerse en cuenta que la enfermedad es infecciosa, y que puede contagiar con facilidad a las personas que convivan con los enfermos. El periodo de contagio suele durar desde una semana antes del comienzo de la erupción, hasta una semana después de que desaparezca, siendo máximo el riesgo cuando la erupción es más intensa. Sólo se padece una vez rubéola, ya que confiere inmunidad de por vida. 
En caso de que una embarazada contraiga la rubéola, existe el riesgo de lesiones fetales. En algunos casos los riesgos son tan altos que se recomienda el aborto. Afortunadamente, esto ya es excepcional, puesto que la mayoría de las mujeres están vacunadas contra la rubéola.
 Actualmente se administra la vacuna trivalente (sarampión, rubéola y parotiditis) que protege contra la rubéola, a todos los niños de 12 a 15 meses, y una segunda dosis a los 3 años.

LEUCEMIA EN LOS NIÑOS

El término “leucemia” se utiliza para denominar los tipos de cáncer que afectan a los glóbulos blancos (también llamados leucocitos, unas células que participan en la defensa de nuestro organismo). Cuando un niño padece leucemia, la médula ósea produce grandes cantidades de glóbulos blancos anormales. Estos glóbulos blancos se acumulan en la médula e inundan el flujo sanguíneo, pero no pueden cumplir adecuadamente la función de proteger al cuerpo contra enfermedades puesto que son defectuosas.
Existen varios tipos de leucemia, pero en los niños, el mas frecuente es la leucemia linfática aguda, que es la que poseen el 98% de los niños que padecen esta enfermedad.
En la leucemia linfática aguda (LLA), las células que tendrían que transformarse en linfocitos, se vuelven cancerosas y sustituyen a las células de la médula ósea, y pasan a la circulación sanguínea hacia otros órganos como pueden ser el hígado, el bazo, los riñones o el cerebro, donde siguen proliferando; este hecho hace que se produzcan otras enfermedades como la meningitis, la anemia, la insuficiencia renal o la hepática. 

A la hora de saber si su hijo tiene este tipo de leucemia, hay que tener en cuenta los antecedentes familiares, debido a que estos pueden provocar la leucemia linfática aguda. Algunos de estos factores son el estar expuestos a rayos X antes del nacimiento o a cualquier tipo de radiación, el haber tenido un tratamiento de quimioterapia, puede ser por una variación genética o alguna afección genética (síndrome de Down, ataxia-telangiectasia, neurofibromastosis, o el síndrome de Schwachman).

Los principales síntomas de LLA son:
  • Infecciones
  • Fiebre
  • Pérdida del apetito
  • Cansancio
  • Sangrar o amoratarse con facilidad
  • Inflamación de los ganglios linfáticos
  • Sudores nocturnos
  • Dificultad para respirar
  • Dolor en los huesos o en las articulaciones

Las opciones de tratamiento incluyen: quimioterapia, tratamiento con otros medicamentos y radiación. En algunos casos, un trasplante de médula ósea y de células madre puede ayudar.
Aquí os dejo la página de una de las fundaciones más importante de España contra la leucemia, para que podáis ampliar esta información:
http://www.fcarreras.org/es/-qu%C3%A9-es-la-leucemia-_1585

martes, 22 de octubre de 2013

TOS FERINA

Es una infección en las vías respiratorias altas que está causada principalmente por las bacteria Bordetella pertussis o Bordetella parapertussis. Es una enfermedad grave que puede causarle discapacidad permanente en los bebés e incluso puede llegar a provocar la muerte del niño.
Es una enfemerdad muy contagiosa ya que cuando el enfermo tose o estornuda libera pequeñas gotitas que contienen dichas bacterias por lo que la enfermedad se disemina fácil de persona a persona.
En los últimos años gracias a la campaña de vacunación en los colegios, el porcentaje de esta enfermedad es más alto en adolescentes y adultos.

Síntomas


Los síntomas iniciales, similares a los del resfriado común, en general se presentan aproximadamente una semana después de la exposición a la bacteria.
Los episodios graves de tos comienzan alrededor de 10 a 12 días más tarde. En los niños, la tos a menudo termina con un "estertor", sonido que se produce cuando el paciente trata de tomar aire. Este estertor es raro en pacientes menores de 6 meses de edad y en adultos.
Los episodios de tos pueden llevar al vómito o a una breve pérdida del conocimiento. Siempre se debe pensar en la posibilidad de tos ferina cuando se presenta vómito al toser. En los bebés, los episodios de asfixia son comunes.
Otros síntomas de tos ferina abarcan:
  • Rinorrea.
  • Fiebre.
  • Diarrea.
En los niños mayores, el pronóstico generalmente es muy bueno. Los bebés tienen el mayor riesgo de muerte y requieren un control cuidadoso.

Las complicaciones que puede ocasionar la tos ferina son:

  • Neumonía
  • Convulsiones
  • Trastorno convulsivo (permanente)
  • Hemorragia nasal
  • Infecciones del oído
  • Daño cerebral por falta de oxígeno
  • Sangrado en el cerebro (hemorragia cerebral)
  • Discapacidad intelectual
  • Detención de la respiración o respiración lenta (apnea)
  • Muerte

Prevención

La vacuna DTaP, una de las vacunas infantiles recomendadas, protege a los niños contra la infección de tos ferina. La vacuna DTaP se le puede administrar a los bebés sin problema. Se recomiendan cinco dosis de DTaP. Por lo general, se le administran a niños de las siguientes edades: 2 meses, 4 meses, 6 meses, 15 a 18 meses y 4 a 6 años.
La vacuna Tdap se debe aplicar alrededor de la edad de 11 o 12 años y cada 10 años de ahí en adelante.
Durante un brote de tos ferina, los niños menores de 7 años, que no hayan sido vacunados, no deben asistir a la escuela ni a reuniones públicas y deben ser aislados de alguien que se sepa o se sospeche que está infectado. Esto debe durar hasta 14 días después del último caso notificado.
Muchas organizaciones de asistencia médica recomiendan enfáticamente que los adultos hasta la edad de 65 años reciban la forma adulta de la vacuna antitosferínica.



lunes, 21 de octubre de 2013

SÍNDROME DE MUERTE SÚBITA EN EL LACTANTE

Conocido con las siglas SMSL es la muerte repentina e inesperada de un niño menor de 1 año de edad, en la cual una autopsia no revela la causa de la muerte. 



La causas del SMSL se desconocen. En la actualidad muchos médicos e investigadores creen que el SMSL es ocasionado por varios factores, entre ellos:
  • Problemas con la capacidad del bebé para despertar (estimulación del sueño).
  • Incapacidad del cuerpo del bebé para detectar acumulación de dióxido de carbono en la sangre.

En los últimos años las muertes por muerte súbita del lactante han disminuido considerablemente, aún así, sigue siendo una causa importante de muerte en bebés menores de 1 año. El SMLS es más probable que se de entre los 2 y 4 meses de edad y es más frecuente en niños que en las niñas, siendo más habitual en los periodos de invierno.

Algunos de los factores que aumentan el riesgo de sufrir una muerte súbito en bebés son los siguientes:
  • Dormir boca abajo.
  • Estar en torno al humo del cigarrillo mientras están en el útero o después de nacer.
  • Dormir en la misma cama con sus padres (dormir acompañado).
  • Camas blandas en las cunas.
  • Partos múltiples (ser mellizo, trillizo, etc.).
  • Partos prematuros.
  • Tener un hermano o hermana que padeció SMSL.
  • Madres que fuman o consumen sustancias psicoactivas.
  • Intervalos de tiempo cortos entre embarazos.
  • Cuidado prenatal tardío o ausencia del mismo.
  • Vivir en condiciones de pobreza.
Casi todas las muertes por SMSL se presentan sin ningún aviso ni síntoma mientras se cree que el bebé está durmiendo, incluso una vez fallecido, con los resultados de la autopsia no se puede determinar la causa de muerte, pero éstos pueden ser útiles si se los ve como un medio de aportar algo al conocimiento existente acerca del SMSL. 
Prevención
Las pautas de la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics), emitidas en octubre de 2005, recomiendan lo siguiente:
Acueste siempre a los bebés a dormir boca arriba (incluso durante las siestas). NO acueste a los bebés a dormir boca abajo. Dormir de lado es inestable y también se debe evitar. Permitir que el bebé ruede sobre su vientre mientras está despierto puede impedir que se forme un punto plano (debido al hecho de dormir en una posición) en la parte posterior de la cabeza.
Acueste a los bebés solamente en una cuna. NUNCA permita que el bebé duerma en la cama con otros niños o adultos y tampoco lo acueste a dormir sobre superficies diferentes a las cunas, como un sofá.
Deje que los bebés duerman en el mismo cuarto (NO en la misma cama) que sus padres. En lo posible, las cunas de los bebés deben estar ubicadas en la alcoba de los padres para permitir la alimentación por la noche.
Evite los tendidos de cama blandos. Los bebés deben estar en colchones para cunas firmes, apretados, bien ajustados, y sin cobertores. Use una frazada liviana para cubrir al bebé. No utilice almohadas, cobertores ni edredones.
Verifique que la temperatura ambiente no esté muy alta. La temperatura ambiente debe ser confortable para un adulto con ropas ligeras. El bebé no debe estar caliente al tacto.
Ofrézcale al bebé un chupete (biberón) al irse a dormir. Los chupetes (biberones) a la hora de la siesta y a la hora de ir a dormir pueden reducir el riesgo de SMSL. Los médicos creen que los chupetes podrían permitir que las vías respiratorias se abran más o impedir que el bebé caiga en un sueño profundo. Un bebé que se despierta más fácilmente puede en forma automática abandonar una posición peligrosa. Si el bebé está lactando, es mejor esperar hasta un mes antes de ofrecerle un chupete, de manera que esto no interfiera con la lactancia. No fuerce a un bebé a usar chupete.
No utilice monitores de respiración ni productos comercializados como formas de reducir el SMSL. En el pasado, en las familias con antecedentes de este problema, se recomendaba el uso de monitores caseros para apnea (respiración), pero la investigación concluyó que no tenían efecto y su uso ha cesado en gran medida.
Mantenga al bebé en un ambiente libre de humo.
Amamantar al bebé si es posible, ya que la lactancia disminuye la incidencia de algunas infecciones de las vías respiratoria altas que pueden influir en el desarrollo de SMSL.
Las siguientes organizaciones son buenos recursos para obtener información sobre el Síndrome de muerte súbita del lactante: 
  • American SIDS Institute: www.sids.org
  • Centers for Disease Control and Prevention: www.cdc.gov/sids
  • National Sudden and Unexpected Infant/Child Death & Pregnancy Loss Resource Center: www.sidscenter.org/


IMPÉTIGO


De las muchas enfermedades infecciosas, el impétigo es una de las más comunes en los niños en edad escolar y preescolar después de la dermatitis y de las verrugas virales. Los niños (aproximadamente el 1% de los niños europeos lo han padecido) son más propensos a padecer impétigo cuando su piel ya está afectada por otras complicaciones como el eczema, la urticaria o pequeños cortes.

El impétigo está producido por dos microorganismos principales, como son el Staphylococcus aureus, el cual pertenece al grupo de las bacterias de la piel, y Staphylococcus pyogenes, que sólo aparece cuando hay una infección; ¿por qué es más común en niños? como todos sabemos, los niños no tienen dentro de sus prioridades la higiene, ni el cuidado de su piel, lo que favorece la proliferación de estos microorganismos. Por esta razón el impétigo es más común en países tropicales o de bajo nivel de vida (en Latinoamérica el porcentaje es mayor, de un 15% de los niños la han sufrido). Además, las ampollas que se producen en la piel pican, y los niños se rascan de forma que la infección se acaba expandiendo a otras zonas. Incluso algunos jabones alteran el pH de la piel eliminando la flora bacteriana normal de la epidermis.

El impétigo es una enfermedad superficial, que afecta a la capa de queratina de nuestra piel, destruyéndola y formando costras y ampollas (dependiendo del tipo de impétigo que se produzca). En principio no provoca malestar porque las bacterias no pasan a la sangre al tratarse de una infección superficial, pero esto no es del todo positivo, ya que el sistema inmune tampoco puede llegar hasta el foco de la infección y es necesario tratarlo con antibióticos.

Es muy importante tratar la enfermedad cuanto antes, no por su gravedad en sí, sino por su alta capacidad de contagio y además, en algunos niños, puede afectar a su sistema inmunológico y a los riñones provocando así una glomerulonefritis postinfecciosa.

Sensible a la penicilina, esta enfermedad se puede tratar con cualquier tipo de antibiótico derivado de esta, pero los que más se utilizan son la bacitracina y la mupirocina; asimismo se puede tratar con remedios naturales.

La higiene es un factor muy importante para cuidar la salud, por ello, es necesario mantener una correcta limpieza de nuestro cuerpo, no solo internamente sino también por nuestra capa más externa, es decir, la primera barrera de defensa frente a organismos, la piel.
Aquí dejo un enlace de cual es la mejor forma para mantener sana y perfecta la piel de un bebé

viernes, 18 de octubre de 2013

CIRCUNCISIÓN


La circuncisión es un procedimiento quirúrgico cuyo objetivo es quitar el prepucio del pene que se halla adherido al glande.

Al nacer, el prepucio está pegado a la cabeza del pene o glande, sin embargo éste gradualmente se separa y por lo general se puede retraer a la edad de tres años aproximadamente.

La circuncisión se puede realizar por motivos médicos, por ejemplo:

• Fimosis: el prepucio está demasiado apretado y es difícil retraerlo de la cabeza del pene.
• Balanitis xerótica obliterante: repetidas infecciones debajo del prepucio. Provoca la cicatrización consecuente de su prepucio e incomodidad al orinar.

La circuncisión también puede practicarse por motivos cosméticos, religiosos o sociales, a modo de ritual:

• Para reducir el riesgo de enfermedades de transmisión sexual (ETS)
• Reducir el cáncer cervical.

Sin embargo, tener sexo más seguro es la mejor manera de prevenir la extensión de las ETS.
La circuncisión se realiza más a menudo a bebés y chicos jóvenes, pero puede realizarse a hombres adultos de cualquier edad.
Desde el punto de vista ritual judío la circuncisión es el primer mandamiento dado por Di-s a Abraham, el primer judío, y es una parte central del judaísmo. Abraham, el padre del pueblo judío, durante muchos años sirvió a Di-s rectamente. Sin embargo fue sólo después que se circuncidara por orden de Di-s a los noventa y nueve años, que pudo llegar al máximo nivel de perfección bíblica de "y serás perfecto" (Génesis 17:1).
Di-s deseó que ese último "toque final" y perfección de nuestro cuerpo fuera un acto humano distintivo. Esto nos enseña que la perfección espiritual puede y debe lograrse por el esfuerzo humano.
A medida que los niños maduran y se desarrollan son entrenados para observar todas las mitzvot, cada una de acuerdo a su nivel, especialmente una vez que llegan a la edad en que pueden cumplirlas por ellos mismos y apreciar su importancia. Sin embargo con la circuncisión, no esperamos a que el niño se desarrolle lo suficiente para comprender su significado. Esto es debido a que el vínculo y pacto entre el judío y Di-s trasciende el intelecto y es tan vital que no es demorado.
Otra distinción es que otros mandamientos son cumplidos en conjunción, pero en forma externa, con el cuerpo. Los tefilín (filacterias) por ejemplo, son usados en el brazo y en la cabeza; se da caridad con la mano. La circuncisión es única porque es cumplida con el cuerpo mismo, dejando la marca del pacto eterno con Di-s sobre éste toda la vida.
Una vez que el niño es circuncidado, su alma Divina comienza a entrar a su cuerpo en un proceso que es completado en el Bar Mitzvá a los trece años.

En el siguiente enlace podéis ver la última noticia publicada por el noticiairio El País en la que el consejo europeo genera una polémica equiparando la ablación femenina y la circunción. Espero que os resulte interesante.
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/10/04/actualidad/1380901905_582584.html